El phishing no se ha trasladado al correo electrónico, sino al móvil.
El «smishing», el «vishing», la suplantación de identidad de altos cargos y el fraude de voz mediante «deepfakes» son los vectores de ataque que crecen más rápidamente en el ámbito empresarial. La mayoría de las organizaciones carecen de defensas en el momento en que se producen.
Las cifras que hay detrás del giro hacia la ingeniería social móvil.
Todos los canales. Todas las tácticas. Una sola plataforma.
Talleres prácticos: Descubre en primera persona cómo funciona la protección contra el smishing basada en la inteligencia artificial.

Detección que actúa allí donde actúan los atacantes.
Lookout Social Engineering Protection funciona de forma nativa en iOS y Android, analizando el contenido y la actividad de red en el momento de la interacción, y no después de que el tráfico llegue al proxy corporativo. Esta arquitectura es la que permite detectar amenazas en aplicaciones de mensajería cifrada, URL de phishing de corta duración y llamadas de voz que nunca pasan por la red corporativa.
La detección se basa en la misma telemetría de amenazas móviles que sustenta toda la plataforma de Lookout: más de 420 millones de aplicaciones analizadas, más de 569 millones de URL rastreadas y más de 15 años de experiencia especializada en inteligencia móvil.
Por qué la ingeniería social en dispositivos móviles requiere una respuesta especializada.
Las herramientas de seguridad del correo electrónico protegen el correo electrónico. No pueden analizar un mensaje SMS, inspeccionar una conversación de WhatsApp ni evaluar una llamada telefónica en directo. Las pasarelas web seguras supervisan el tráfico web, pero no el tráfico cifrado dentro de las aplicaciones en un dispositivo personal. Las CASB regulan el uso autorizado de SaaS, pero no la interacción directa entre el dispositivo y el autor de la amenaza que caracteriza a la ingeniería social móvil.
Un ataque de ingeniería social en dispositivos móviles no pasa por tus controles actuales. Para defenderse de él se necesita una solución que actúe allí donde se produce el ataque.

